lunes, 18 de junio de 2012

Amor o Lujuria. Cual es la diferencia?

Amor o Lujuria. Cual es la diferencia? 

 

 

     

¿Amor o lujuria?

Consejo sobre el noviazgo: sí la lujuria es el motivo de tu relación entonces nunca funcionará. He aquí el por qué.
por Duncan Moore

Crecí en una familia atea y no fue hasta que entre a la Universidad en donde conocí a muchos cristianos, quienes parecian gente Buena y habia algo en la amistad entre ellos que yo envidiaba. Sin embargo, me parecían también muy simples. Su inocencia, particularmente en el área sexual y moral, llamaban mi atención y tolerante simpatía. Entonces mi forma de pensar cambio radicalmente. En este articulo me gustaría mostrar unas muy buenas razones para tomar en serio las enseñanzas de la Biblia sobre el sexo.
Contrario a lo que la mayoría piensa sobre los cristianos en cuanto al sexo, ellos no lo ven como algo malo. Dios creo el sexo para que fuera bueno y para que lo disfrutáramos. El sexo no solo significa embarazo sino también intensidad, gozo, expresión apasionada del amor. Dios diseñó un contexto para disfrutar mejor del sexo. Este contexto es el matrimonio entre un hombre y una mujer. La cultura contemporánea en todo el mundo ha descartado estos significados del sexo. ¿Deberían los cristianos ver esto como irrelevante o esto nos muestra que hemos olvidado principios importantes?

Razones Pragmáticas

Desde un punto practico encontramos muchas ventajas al seguir los consejos bíblicos sobre el sexo. La primera ventaja es que nos protegemos de enfermedades trasmitidas sexualmente. Esto significa mucho en varios países en donde el SIDA es la principal causa de mortandad y afectación en la economía. Otra ventaja es que nos protege de un embarazo no deseado fuera del matrimonio.
Manteniéndonos las relaciones sexuales solo para el matrimonio, nos protege también de la dolorosa comparación entre las diversas parejas con las que se ha tenido relaciones sexuales. Esto incluye algunas situaciones en donde solo una persona de la pareja esta realmente enamorado/a y la otra persona solo esta interesado/a en tener un orgasmo.
Una ventaja mas es que nos evita volvernos adictos a nuestros deseos sexuales. Alguna vez alguien menciono que nuestros deseos sexuales tienen la potencia de un motor de Ferrari y los frenos de una bicicleta. Si decidimos alimentar y dar placer a nuestros deseos sexuales, será cada vez mas difícil permanecer fiel en nuestro matrimonio, añadiendo toda la agonía emocional que nos da la infidelidad. Las estadísticas sobre el divorcio reflejan las consecuencias de nuestros valores sexuales.

Razones Ideológicas

Las razones practicas por si solas no son suficientemente convincentes para entender mejor los consejos bíblicos sobre el sexo. Así que, también hay razones teóricas fundamentales para situar las relaciones sexuales únicamente dentro del matrimonio. Dios no creo el sexo solo para tener orgasmos, sino para darnos una expresión mas de amor e intimidad sexual.
Tener relaciones sexuales con una persona es algo totalmente profundo y hermoso pero puede ser totalmente devastador si se confunde el verdadero concepto de este acto. Hay una historia sobre un hombre que demando en una corte legal a los fabricantes de una podadora. Este hombre se lastimo una mano por intentar cortar un arbusto y su argumento para su demanda era que en las instrucciones no decía nada acerca de usar esta podadora con un arbusto. El sexo, de manera similar, puede lastimar mucho sino se usa de acuerdo a las instrucciones del fabricante.
Para entender la perspectiva de la Biblia sobre el sexo, debemos entender la diferencia entre el amor y la lujuria. El amor honra, valora y busca lo mejor para la otra persona; es desinteresado, sacrificado, comprometido. Por otro lado, la lujuria usa las situaciones o personas para que se moldeen de acuerdo a las necesidades de una persona solamente; es egoísta, se encierra en si misma y no acepta el compromiso.
El amor y la lujuria son totalmente opuestos. Se repelen constantemente. Lo que debemos preguntarnos es si nuestras relaciones sexuales son expresiones de amor o lujuria: "yo quiero respetarte y valorarte entregándome completamente a ti" o "yo quiero usarte para satisfacer mis necesidades, especialmente para tener orgasmos". Si Dios creo el sexo como expresión de amor, entonces la lujuria es una mentira que lastima y destruye.

La función del matrimonio

El matrimonio es un misterio, la unión de dos personas para convertirse en una sola. El matrimonio no garantiza o impone el amor. Pero si se toma en serio como un compromiso incondicional de fidelidad y credibilidad por el resto de nuestras vidas, entenderemos la diferencia entre el amor y la fidelidad. Así como la prueba para reconocer ácidos a través del tornasol, el matrimonio es la prueba para saber si hay un compromiso verdadero. Pero, como sabemos que realmente amamos a alguien para tener relaciones sexuales con esa persona? El matrimonio nos da la pauta para saber si realmente queremos comprometernos con esta persona por el resto de nuestras vidas.
El matrimonio es como una red de seguridad. Todos somos frágiles e imperfectos. ¿Como es que podemos estar seguro del amor de nuestra pareja con nuestros fracasos e inseguridades? La respuesta es una vez mas: compromiso. Si no hay compromiso de por medio, entonces el amor no es legitimo y las relaciones sexuales nos dan solamente un orgasmo en el que técnicamente no son necesarias dos personas.

Conclusión

a lujuria es poderosa y seductora, pero es egoísta y opuesta al amor. Si fomentamos y alimentamos la lujuria estamos expuestos a un dramático aislamiento, soledad, inseguridad y vacío. ¿Que nos queda cuando los orgasmos se convierten en algo que no nos satisface mas y nos aburren, cuando nos sentimos solos con sentimiento de culpa y soledad?
El amor como compromiso es muy difícil y requiere mucho trabajo. Requiere también honor, respeto, perdón y sacrificio. Desafortunadamente en nuestras diversas culturas no se aprecia el resultado de amar correctamente; sustituimos frecuentemente el amor por la lujuria y siempre terminamos con sentimientos de perdida y soledad en nuestra vida sin significado y no podemos satisfacernos fuera del área física.
La intención de Dios es que seamos libres de la esclavitud de la lujuria y seamos hombres y mujeres con amor verdadero. Dios conoce nuestros pensamientos de lujuria y aun así Él nos ofrece perdón y Su amor para poder comenzar una relación personal con Él. El amor que experimentamos cuando decidimos conocer a Dios personalmente se va revelando en nuestras relaciones con los demás. Nuestras opciones son responder a Su llamado y conocerle o ignorarle y dejar a un lado el plan que Dios tiene para cada uno de nosotros. Plan que se resume en una vida con propósito y verdadero amor.
¿Te gustaría tener este tipo de relación con Dios para conocer Su amor y Su plan para tu vida?

Biografia de Matthew Henry Matthew Henry

Biografia de Matthew Henry

Matthew Henry
 
Comentarista y expositor bíblico presbiteriano. Hijo de un ministro evangélico de una iglesia de Inglaterra, nacido en Broad Oak, en el condado galés de Flintshire poco después de que echaran a su padre del Ministerio como consecuencia del decreto de Uniformidad promulgado por el rey Jorge II. Matthew Henry fue llevado por su padre a un pequeño condado galés en Iscoid, Flintshire, en octubre de 1662.
Su padre, Philip Henry, ministro nombrado de la Iglesia de Inglaterra fue considerado un disidente. Su madre provenía de una familia con historia propia en el Parlamento.
Tenía una herencia modesta, por lo tanto Philip Henry debió vivir del trabajo de la granja y prescindir del sostén como ministro.
Matthew, según su padre, nació tan frágil que fue sido bautizado a un día de vida solamente por el miedo a que no sobreviviera una semana.
Matthew era un muchacho físicamente débil, pero mentalmente y espiritualmente extremadamente fuerte. Así lo demostró destacándose como estudiante experto y diligente. ¡Alguien dijo que podía repetir en voz alta lo que había leído de la Biblia cuando tenía solamente tres años!
Su conversión sucede en 1672.
Philip Henry, se ocupó de la preparación ministerial de Matthew. Hasta la edad de 18 años, su educación era supervisada por su padre.
Como le ocurrió a otros, su condición de disidente le impidió enrolarse en Oxford o Cambridge, las universidades más prestigiosas del momento. Así es que, en 1680, se inscribió en la universidad de “disidentes” de Islington.
Esta Universidad al poco tiempo ganó enorme prestigio y fue considerada la mayor academia presbiteriana.
Los catalogados como “disidentes” tenían absolutamente vedada la expresión pública. Pero esto no estaba de acuerdo al ánimo de Matthew.
Decide por lo tanto a volver a Londres. Allí conoció extensamente la prédica del Dr. Stillingfleet y del Dr. Tillotson. Se integró a un pequeño grupo de oración y estudios bíblicos, lo que
 Wesley consolidaría más adelante como el Club Santo de Oxford.
Volvió a su pueblo para ajustar su visión ministerial. Después de examinarse exhaustivamente a sí mismo, se decidió por contestar a su “llamado”.
Algunos ministros de Londres lo consagraron en privado el 9 de mayo de 1687. No fue hasta 1702 que pudo obtener una licencia oficial.
Sufrió la tragedia familiar con la muerte de su primera esposa y de tres de sus nueve hijos.
Matthew acostumbraba a orar a la mañana y a la tarde. Por la mañana estudiaba el Antiguo Testamento y por la tarde el Nuevo.
Sus sermones eran dirigidos a las personas, nunca con ánimo político, aunque nunca dejaba de mencionar a los perseguidos y discriminados por causa de la Fe.
En 1704, luego de recuperarse de una grave enfermedad, comienza su Notas al nuevo testamento, la base de sus célebres comentarios.
Seis años más tarde, en 1710, comenzó a trabajar sobre su mayor obra: Los comentarios de la Biblia completa, un monumental trabajo de cinco volúmenes.
El arduo trabajo alimentaba su espíritu pero consumía su cuerpo.
En 1714, mientras visitaba a un amigo en Chester, murió.tenía solamente 52 años.
A primera vista, al contemplar su voluminosa obra, nadie se puede imaginar que su autor hubiera muerto con tan sólo cincuenta y dos años. Si bien buscó escribir una obra que estuviese al alcance de todos, y si bien el comentario está repleto de bosquejos para sermones, es notorio que 
Matthew Henry era maestro de los idiomas originales de las Escrituras, mucho más que la mayoría de sus críticos modernos, y que, en cuanto a su teología, no pocos cristianos evangélicos la calificarían como insuperable. Su teología es un fiel testimonio de la verdad evangélica, enfatizando la depravación total del hombre y la gracia soberana y salvadora de Dios. Su obra además, no sólo demuestra una profunda capacidad de profundidad espiritual, sino la erudición que proporciona un gran conocimiento del griego y del hebreo.
Charles Spurgeon, entre tantos, reconoció la decisiva influencia que ejerció sobre su vida y Ministerio.

Como hallar la interpretacion correcta de la Biblia

Como hallar la interpretacion correcta de la Biblia

interpreta (¿Qué quiere decir?)
Después de una observación completa, la segunda etapa del estudio viene naturalmente y sin peligro de superficialidad. El propósito de interpretar es descubrir el significado del pasaje para los que fue escrito y revivir la situación.
La interpretación puede estructurarse en tres fases:
1. Definiciones
a. Significado de términos, frases y oraciones.
b. Sus equivalentes modernos.
c. Términos sorprendentes.
d. Figuras retóricas, metáfora, símil, juego de palabras, hipérbole. Usa un diccionario.
2. Relaciones
a. ¿Por qué se dice esta frase, palabra o idea?
b. ¿Por qué el autor lo dijo así?
c. ¿Cómo se relaciona esta idea con los otros pensamientos presentados en el pasaje?
3. Implicaciones
Después de descubrir el significado y la estructura de un pasaje, estás listo para considerar sus implicaciones.
a. Maneja las dificultades con sabiduría. El Dr. Oswald Smith, ha dicho:
“Cuando llegues a un problema en el estudio bíblico, trátalo como tratarías una espina al comer un pescado. Se saca y se sigue con el pescado. Después que hayas terminado el pescado, vuelve y junta las espinas.”
b. Ten cuidado de no alegorizar. Especialmente el Antiguo Testamento, las narraciones a menudo proveen fácil adaptación a una persona imaginativa que esté buscando ilustraciones para sus doctrinas favoritas. Ten cuidado de lo que haces con las implicaciones del pasaje. No dejes que el gusto de ilustrar verdades familiares te impida descubrir la verdad fresca. Cada pasaje tiene su aprovechamiento particular. (2ª Timoteo 3:16)
Aplica: (¿Qué quiere decir para mí?)
1. Suplica la enseñanza al Espíritu Santo. Cuando lees y piensas en la Biblia, ábrete al Espíritu Santo. Sé receptivo a su enseñanza. Cultiva una predisposición a escuchar. El Señor señaló la fuente divina de revelación:
“No te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mateo 16:17)
1ª Corintios 2:1-16 es claro en cuanto a que las profundas verdades de Dios no vienen por lo que ves, escuchas o imaginas. El Espíritu de Dios es el que te las comunica. Pídele a Dios una y otra vez, obrar en ti todo lo que El desea en una vida humana. Entonces puedes pedirle que lo haga en la vida de los otros miembros del grupo.
2. Aplica la enseñanza principal a tu vida. La Biblia es el criterio de la verdad. Lo que uno piensa, cree, confía, ama, odia y hace, debe ser guiado y controlado por las enseñanzas de este libro. Si ya conoces la enseñanza de cada pasaje, sabrás entonces lo que la Biblia enseña para cualquier persona bajo circunstancias similares y podrás guiar al grupo adecuadamente a pesar de que sus intereses sean diferentes a los tuyos.
Antes de abandonar un pasaje, debes preguntarte:
a. ¿Qué es ya parte de mi forma de pensar?
b. ¿Qué es nuevo para mí?
c. ¿Qué requiere un cambio de pensamiento? ¿Cómo puedo hacer ese cambio?
d. ¿Qué es ya parte de mi acción?
e. ¿Qué puede aplicarse inmediatamente a mi conducta?
f. ¿Es incorrecto lo que estoy haciendo?
g. ¿Qué acción debo tomar inmediatamente?
h. ¿Qué necesitaré en el futuro y en cuáles circunstancias? Guarda la referencia y la enseñanza en tu mente para el futuro:
“En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti” (Salmo 119:11)
Cuando sabes lo que hay en la Biblia, el Espíritu Santo, que es quien escribió la Biblia, puede decirte cualquier cosa que quiera en cualquier época o lugar.
Cuando exista algún punto que tenga mucho significado en tu vida, trátalo con cuidado y ponle mucha atención. Ora por ello y haz planes definidos para la acción que se necesita. Aplica tu voluntad.
“Pero sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Santiago 1:22)
Los cristianos que escogen vivir en sus propios caminos a pesar de que conocen la voluntad de Dios, viven en lucha y derrota y son de “doble ánimo e inconstantes en todos sus caminos”. Su conocimiento bíblico, por completo que sea, no les sirve de nada. Sin embargo, el estudio bíblico alcanza su pleno significado, en la vida de aquellos que practican las cosas que aprenden.
3. Haz aplicaciones concretas meditando en las situaciones y relaciones muy concretas de la vida:
a. Actitudes y obediencia a Dios.
b. Actitudes hacia uno mismo.
c. Situaciones y relaciones en la vida familiar.
d. Trabajo diario, asociados, empleados, subordinados.
e. Enseñanza, prácticas y relaciones en el hogar, en la iglesia y en otras iglesias.
f. Papel como ciudadano en una nación: cuestiones nacionales, políticas, sociológicas y económicas.
g. Relaciones con otras naciones: política exterior y práctica, obra misionera, estudiantes extranjeros y recién llegados.
Si Jesucristo es “Señor de todo” ningún área queda exenta de la aplicación de su Palabra. Tu tarea como discípulo es aplicar toda la Escritura a toda la vida. (Mateo 28:18-20; 2ª Timoteo 3:16)
TEMA VI. - COMO PREPARAR PREGUNTAS PARA EL ESTUDIO.
Tener un objetivo:
Formula preguntas específicas sobre relaciones concretas y situaciones en la vida:
¿Eres consistente en obedecer este mandamiento en tus relaciones con tus padres, hijos, esposa, compañeros de clase?
¿Qué factores impiden tu obediencia?
¿Qué podría hacerse?
¿Ha tenido alguno una experiencia similar a este incidente, que nos ayude a ver las cuestiones y situaciones concretamente?
Revisar:
Las aplicaciones más útiles serán aquellas que han sido significativas en tu vida y en el estudio preparatorio.
Verifica:
Verifica y revisa cada pregunta:
General:
a. ¿Es clara la pregunta?
b. ¿Es suficientemente corta como para que se entienda rápidamente? Si es demasiado larga o compleja, divídela.
c. ¿Están bien ordenadas para que exista continuidad de pensamiento?
d. ¿Hay un buen equilibrio entre preguntas de observación, interpretación y aplicación?
Realidad:
e. ¿Tiene una respuesta precisa?
f. ¿Lo hace a uno investigar en el texto?
g. ¿Dan las preguntas de observación bases sólidas para las de interpretación y las de aplicación?
h. ¿Está de acuerdo con la capacidad de los miembros? ¿Muy difícil, o demasiado fácil e insulta la inteligencia de los participantes?
Interpretación o aplicación:
i. ¿Señala una verdad significativa?
j. ¿Tiene que ver con el propósito de este pasaje? ¿Y del estudio?
k. ¿Tendrá el grupo la formación para responderla?
l. Recuerda: Una pregunta es buena en tanto lo es la respuesta. Si prevés dificultades ten preparadas otras preguntas.
m. Evalúa el estudio. El propósito del estudio debe coincidir con el propósito principal del pasaje. ¿Coincide el propósito principal del pasaje con la principal lección que quieres alcanzar con el estudio? ¿Colaboran las preguntas a alcanzar el objetivo?
TEMA VII - COMO ESTUDIAR JUNTOS
No tengas miedo. Tu trabajo es simplemente hacer las preguntas, suplir la información de base necesaria y moderar la discusión. No tienes que tener todas las respuestas a todas las preguntas.
Tampoco quieras presumir de que tu preparación te pone a prueba de cualquier otra lección que el Espíritu Santo quiera enseñar del pasaje. Tendrás que ser humilde, abierto y agradecido de todo lo que los miembros contribuyan en observación, interpretación y aplicación.
Empezar a tiempo:
Comienza el estudio a la hora anunciada. Planea los primeros minutos para que sean interesantes y beneficiosos para los que estén a la hora pero que no sean cruciales y después se pierdan los que llegan tarde.
Presentarse:
Asegúrate de que cada uno conoce a los otros. Sentaos en círculo para que todos se vean simultáneamente. Como líder, llama a las personas por su nombre.
Orar:
Cuando las circunstancias lo aconsejen empieza con una oración. En muchas ocasiones será mejor si el estudio concluye con oraciones cortas.
Leer:
Lee el pasaje para que todos se familiaricen con él. Considera varias maneras de leer el pasaje. Parece razonable leer por párrafos largos. La práctica usual de cada persona lea un versículo rompe la continuidad y lleva a la distracción, así que normalmente, evita esa tradición.
a. Que cada persona lea el pasaje una o dos veces en silencio notando casas que sugieras. Ejemplo: En Marcos 4 - “notad las características comunes de las parábolas”
b. Que una persona lea en voz alta de una versión diferente.
c. Después de leer, que alguien reviva el incidente. Puede decir la historia como si hubiese estado allí, o dramatizar los diálogos, etc.
d. Que cada uno lea el pasaje individualmente y luego pídele a cada uno que haga una observación. No hagas necesariamente un esfuerzo por coordinarlos o por comentarlos. Pide más bien, contribuciones positivas que problemas que se deriven del pasaje.
Vigila el tiempo:
Vigila el tiempo, pero no mires el reloj mientras otros están hablando. Pasa a la pregunta siguiente tan pronto como se haya alcanzado un entendimiento constructivo. Intenta cubrir todo el material aunque el pasaje no se trate exhaustivamente.
Ser creativo:
Haz las preguntas y dirige la discusión clara y creativamente.
a. Hacer que el grupo trabaje. El uso de papel y lápiz a menudo ayuda. En lo posible no respondas tus propias preguntas. Ningún daño mayor se le puede hacer a los miembros que privarlos del derecho de descubrir por sí mismos.
b. Si un miembro no puede responder una pregunta de observación, repítela o hazla más clara, pero nunca le dejes con la sensación de que es incapaz. Como esta clase de preguntas son las primeras, hay que tener cuidado de que no pongan en situación embarazosa a ningún miembro.
c. Respeta la importancia de cada individuo y de sus ideas. Al final de la discusión, cada persona recordará lo que él mismo ha pensado y expresado, por lo tanto, asegúrate de que todos tomen parte. También deja que el liderato del estudio sea “rotativo” entre los miembros cristianos.
d. Cuando hagas una pregunta de pensar, deja un cierto tiempo para que lo hagan. Haz la pregunta, deja una pausa y luego dirígete a alguien en particular.
e. Anima la discusión para que cada uno exprese sus ideas. Sin embargo, no interrumpas cuando veas que es constructiva.
f. Acentúa lo que hay de positivo en las respuestas. Los líderes necesitan tener presente la cortesía cristiana que estimulará la interacción del grupo. A nadie se le debe decir descortésmente que su respuesta es incorrecta. ¡ABSOLUTAMENTE NUNCA! Tampoco debe el líder volverse a otra persona para la respuesta. Se pueden hacer diversos comentarios como:
1. “Realmente, esa es una posición muy común hoy en día. ¿Tiene base en este texto?”
2. “Eso es algo interesante. Me imagino que habrá distintas opiniones en el grupo. ¿Le importaría a alguno más expresar sus ideas al respecto?
3. “¿Estás bien seguro que ese es el sentido que se le da en el texto, o más bien dirías que es uno de los posibles puntos de vista?”
Resumir:
Resume bien antes de concluir el estudio. Enumera una serie de puntos que dejen bien claro el propósito. Si se le pide a un participante que haga un resumen, se fortalece el sentido de unidad del grupo y el líder puede fácilmente enfatizar la aplicación.
Si seguirá otro estudio, anuncia el pasaje, el lugar y la hora antes de terminar. Saluda a los que llegaron después de comenzar el estudio.
Algunos puntos se aclaran con el estudio, otros no. Será conveniente dejarlos de lado con honestidad como “problemas sin solución”. Ningún cristiano que tenga una actitud de oración debe temer enfrentarse a tales problemas. Dios puede iluminarnos, pero no está obligado a dar satisfacción a una curiosidad ociosa. Ten presente Deuteronomio 29:29:
“…las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios,
más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre,
para que cumplamos todas las palabras de esta ley…”
Marco Tulio Cajas

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El Constructor Del Sermón

El Constructor Del Sermón

Una Guía PASO A PASO Para Realizar Mensajes Y Sermones Expositivos.
Tomado de Shepherds Fellowship
Traducido por Armando Valdez (favor de citar la fuente)
Introducción
Bienvenido a el Constructor del Sermón – una guía paso a paso para la preparación expositiva del sermón. Mientras el Constructor de Sermón no le escribirá al sermón a alguien, está dirigido a conducir a pastores y maestros de la Biblia hacia los pasos básicos de la exégesis y la exposición. Es nuestro deseo que aun al exponente experimentado, al abrirse paso por el Constructor de Sermón, será refrescado y recordado de verdades y principios útiles.
El Constructor de Sermón ha dividido la construcción del sermón incorporando un proceso en cuatro etapas principales: 1) La Preparación, 2) La Precisión, 3) La Producción, y 4) La Presentación.
Etapa 1: La Preparación
La predicación poderosa siempre comienza con una preparación correcta. El hombre de Dios no puede esperar interpretar correctamente el texto o exponer apasionadamente la verdad sin primero preparar su propio corazón y mente para la tarea. Esta preparación requiere al menos seis áreas de consideración:
1. El Predicador – ¿Estoy preparado para predicar?
2. El Propósito – ¿Por Qué estoy predicando?
3. El Paradigma – ¿La Clase de sermón predicaré?
4. Las Personas – ¿A Quiénes predicaré?
5. El Potencial – ¿Cuáles son los resultados potenciales de mi mensaje?
6. El Pasaje – ¿Qué texto voy a predicar?
A través de considerar en oración cada uno de estas áreas, el predicador estará bien preparado para empezar el proceso de construcción del sermón.
Etapa 1, Paso 1: Considera al Predicador (¿Estoy Preparado para predicar?)
El predicador debe empezar por mirar su propia vida, impregnando todo el proceso de construcción del sermón en oración, confesando todo pecado conocido, y recordándose a sí mismo que él es más que un simple siervo de Su Amo.
Es crucial, desde el principio, que el predicador autoexamine su propio corazón antes de predicarle a otros. Con esto en mente, Steve Lawson indica:
Antes de que el predicador pueda preparar el sermón, Dios debe primero, preparar al predicador. El que desee obtener una comprensión precisa del texto bíblico debe ser una persona que esté creciendo en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo. De esta manera, el expositor nunca debería acercarse a un pasaje clínicamente, simplemente para elaborar un sermón. En lugar de eso, él debe estudiar para comprometer su corazón a amar y adorar a Dios.Ningún expositor puede llevar a otros espiritualmente a donde él no ha ido.
Jerry Vines y Jim Shaddix simplemente dicen esto: “La preparación es un elemento importante en la buena predicación expositiva. El predicador no sólo debe pasar tiempo preparando el mensaje, sino que él también debe prepararse”. Con esto en mente, la preparación personal del predicador consta al menos de tres elementos cruciales: La oración, la pureza, y la perspectiva.
La Oración (Salmo 19:14; 119:10, 18, 33-40). De principio a fin, el predicador debe impregnar todo el proceso de construcción del sermón en oración – la oración por él mismo (para que él correctamente interprete y aplique la verdad) y la oración para sus oyentes (para que correctamente entiendan y respondan a la verdad). En esencia, la oración es dependencia. El predicador que no ora, indica que él depende más en sus habilidades persuasivas que en el poder del Espíritu de Dios. James Rosscup dice esto:
La oración no es una disyuntiva sino el elemento principal en el caleidoscopio de características espirituales que señalan a un predicador. Estos rasgos se unen en una fuerza espiritual poderosa; crean a un portavoz para Dios. Jesús, el modelo más fino, y otros portavoces efectivos para Dios han sido poderosos en la oración unida a las virtudes de santidad y dependencia en Dios. . . . Los predicadores que siguen el modelo bíblico toman seriamente la oración misma. En la preparación del sermón, se empapan ellos mismos en oración.
La Pureza (1 Tes. 2:1-12; 1 Tim. 3:2-3; Stgo. 1:21). Además de la devoción, el hombre de Dios debe ser un hombre caracterizado por una vida justa. Cualquier estándar inferior socava el mismo mensaje que el predicador proclama. Ciertamente, nadie es perfecto. Pero, el patrón de vida del predicador debe ser uno que refleje y refuerce la verdad que él expone. A consecuencia de esto, Stephen Olford simplemente indica: “Las Escrituras y la experiencia práctica nos han enseñado que Dios está más preocupado con lo que somos que con lo que hacemos”. John MacArthur está de acuerdo, notando:
La rectitud y la santidad juntas son dos cualidades indispensables de un hombre de Dios, y aún son su búsqueda de toda la vida. Son centrales para su utilidad; están en el corazón de su poder.Él las posee y aún las busca (cf. Fil. 3:7-16). Un predicador no santificado es inútil para Dios, y un peligro para sí mismo y las personas.
De esta manera, Richard Baxter escribió:
Un buen número de sastres va cubierto de harapos, haciendo ropas costosas para otros; y un buen número de cocineros apenas se chupan sus dedos, cuando él ha adornado para otros los platos más costosos. . . . Es algo espantoso ser un profesante no santificado, pero bastante más lo es ser un predicador no santificado.
La Perspectiva (Sal. 8:3-4; Isa. 6:5; Rom. 12:3). En el mismo comienzo del proceso del sermón, el predicador humildemente debe recordarse a sí mismo que él no es nada fuera de la gracia de Dios. Él es simplemente un instrumento en las manos del amo, un mensajero al servicio del rey. Si el predicador tiene éxito (como Dios lo mide), no es por su elocuencia o su carisma – más bien el éxito verdadero proviene de una fidelidad inquebrantable sin importar las consecuencias. El hombre piadoso no le sirve a los hombres, sino a Dios. El predicador piadoso, por consiguiente, no debe buscar la aprobación de los hombres, sino más bien la sonrisa de su Señor.
Además, la Palabra que él proclama nunca debe ser minimizada, la salvación que él recibió nunca debería olvidarla. Primero debería ser un combustible para su pasión por Dios, y segundo debería ser una parte necesaria de su vocación. El proceso de construcción del sermón no debería ser un simple trabajo, sino también adoración. Steven Lawson dice esto:
El predicador siempre debe abordar la Palabra de Dios con reverencia, humildad, y temor de Dios. Cada vez que él abra la Escritura, él debe ser agudamente consciente de que él está abriendo la Palabra del Dios vivo. Él nunca debe permitirse venir a la Biblia insensiblemente o en una rutina hueca. Más bien, su corazón siempre debería estar absorbido con la verdad profunda que Dios está hablando en el texto. Así, él siempre debe estudiar un texto en la manera que Moisés abordó a Dios diciendo, “muéstrame Tu gloria”. Entonces, antes de que pueda tener una comprensión clara de la Palabra de Dios, primero debe haber un amor consumado por Dios y Su gloria.
Teniendo una perspectiva correcta, el predicador se da cuenta de que él es insignificante, pero que el Dios a quien el sirve lo es todo. El proceso del construcción del sermón, por consiguiente, no es un trabajo pesado meticuloso, sino más bien el privilegio máximo para el cual cualquier ser humano pecaminoso podría ser llamado.
Etapa 1, Paso 2: Considere el Propósito – ¿Por Qué estoy predicando? ¿Por qué debería Predicar Expositivamente?
El llamado a predicar no es meramente una invención humana. Más bien, es una idea de Dios – de hecho, es Su mandamiento para aquellos que son Sus mensajeros. Aún, el llamado a predicar no es un llamado para exponer nuestras ideas o nuestras opiniones. El púlpito no es nuestra tribuna improvisada. De esta manera el predicador debe tener el compromiso de predicar la Palabra – para exactamente y adecuadamente expresar las verdades de Dios como se han dado en la Escritura.
Aquí hay cinco razones (adaptado de Carey Hardy) para predicar la Palabra de Dios con fidelidad y precisión:
1. Bíblicamente – la predicación expositiva es el modelo presentado y prescrito en la Escritura:
· Mat. 28:19-20 - Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
· 1 Tim. 4:13 - Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.
· 2 Tim. 2:2 - Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
· 2 Tim. 4:1-2 - Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
· Tito 2:1 - Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
* Un modelo expositivo de predicar se sobreentiende también en Esdras 7:10; Nehemías 8:8; Lucas 4:16-22; Hechos 6:4; 7:2-53; 8:27-35; y Rom. 10:17.
MacArthur resume el ejemplo que encontramos en la Escritura:
[La Palabra de Dios] es lo que Jesús predicó (Lucas 5:1). Fue el mensaje que los apóstoles enseñaron (Hechos 4:31 y 6:2). Fue la palabra que los samaritanos recibieron (Hechos 8:14) como dada por los apóstoles (Hechos 8:25). Fue el mensaje que los Gentiles recibieron como fue predicada por Pedro (Hechos 11:1). Fue la palabra que Pablo predicó en su primer viaje misionero (Hechos 13:5, 7, 44, 48, 49; 15:35-36). Fue el mensaje predicado en el segundo viaje misionero de Pablo (Hechos 16:32; 17:13; 18:11). Fue el mensaje que Pablo predicó en su tercer viaje misionero (Hechos 19:10). Fue el enfoque de Lucas en el Libro de Hechos con respecto a que se propagó rápidamente y ampliamente (Hechos 6::7; 12:24; 19:20). Pablo tuvo el cuidado de decirle a los corintios que él habló la Palabra como fue le dada por Dios, que no había sido adulterada y que era una manifestación de la verdad (2 Cor. 2:17; 4:2). Pablo admitió que fue la fuente de su predicación (Col. 1:25; 1 Tes. 2:13).
2. Teológicamente – una comprensión correcta de la Escritura nos conducirá a predicar exposicionalmente.
· La Palabra de Dios es inspirada (2 Tim. 3:16; 2 Ped.. 1:20-21). Es exhalada por Dios; Es Su misma Palabra.
· La Palabra de Dios es inerrante (Sal.. 19:7-9). Como originalmente revelada, la Biblia es sin error en cualquier área, incapaz de fracasar en cualquiera de sus partes, perfecta en cada aspecto.
· La Palabra de Dios es autoritaria (Sal. 119). Debido a que es la Palabra de Dios perfecta, conlleva en ella Su autoridad.
· La Palabra de Dios es suficiente (2 Ped. 1:3-4; 2 Tim. 3:17; Heb. 4:12). Dios reveló todo lo necesario para que las personas vivan una vida plena. Aún cuando ciertos asuntos no se discuten específicamente en la Escritura, la Palabra de Dios provee los principios necesarios para correctamente ocuparse del punto en cuestión.
· La Palabra de Dios es relevante (Sal. 119:105; Is. 40:8; 2 Tim. 3:17). Porque Su Palabra es la autoridad final en todo lo que las personas necesitan, es de extrema importancia a todas las personas de todo los tiempos. La Escritura se ocupa de las necesidades verdaderas de toda persona de cada período de tiempo – a partir de la realidad del pecado y la necesidad de un Salvador.
La única respuesta correcta para creer en estas verdades acerca de la Escritura es predicar la Escritura expositivamente – ¡y para no predicar nada más! Si el predicador verdaderamente cree estas verdades, él querrá predicar de tal manera que el significado del pasaje de la Biblia sea presentado enteramente y tal cual Dios lo pretendió. Ésta es predicación expositiva.
3. Eclesiásticamente – como un líder en la iglesia, el predicador tiene una responsabilidad de predicar exposicionalmente.
· Nos encontramos que en la Escritura la iglesia existe para adorar y glorificar a Dios (1 Cor. 10:31; Heb. 13:15); para proveer un contexto de compañerismo amoroso uno con el otro con el objeto de la edificación mutua (Efes. 3:16-19; 4:12-16); para ser un centro de entrenamiento por medio del cual las personas puedan crecer a través de la aplicación de la enseñanza y la utilización de sus dones espirituales (1 Cor. 12-14; Rom. 12; Efes. 4); y para ser luz en este mundo de tinieblas, para la evangelización de los elegidos de Dios (Mat. 5:13-16; 28:19-20; Tito 2:11-15).
· Pero otro propósito de la iglesia es éste: La iglesia existe para ser un depósito de la verdad divina (1 Tim. 3:15). Si un predicador comprende este propósito de la iglesia, él está obligado a ser un expositor.
4. Históricamente – la predicación expositiva ha sido el modelo primario de predicar a todo lo largo de la historia de la iglesia, a partir de los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del NT.
· James Stitzinger, en el capítulo tres de El Redescubrimiento de la Predicación Expositiva, provee uno exhaustivo relato de la historia de la predicación expositiva. Él da ejemplos de predicación expositiva en el período bíblico; la época de la iglesia cristiana temprana (100-476 D.C.); el período medieval (476-1500); el período de la Reforma (1500-1648), incluyendo los ejemplos de Lutero, Calvino, y Zwinglio; y el período moderno (1649-presente), incluyendo a William Perkins, Richard Baxter, John Owen, Bunyan, Charnock, Whitefield, Matthew Henry, John Broadus, Alexander Maclaren, Spurgeon, Ironside, Barnhouse, Criswell, G. Campbell Morgan, Lloyd-Jones, Stott, Boice, MacArthur, y a muchos otros. Claramente, el exponente bíblico está en buena compañía.
· La conclusión de Stitzinger, después de examinar la historia de la iglesia, es de esperarse:
Un estudio de la historia de la predicación expositiva hace constar que tal predicación está profundamente arraigada en el terreno de la Escritura. De esta forma, es la única clase de predicación que perpetúa la predicación bíblica en la iglesia. A lo largo de la historia, algunos hombres bien conocidos en cada generación representativa de un mayor cuerpo de exponentes fieles se han comprometido a este ministerio de exposición.
Sus voces desde el pasado deberían alentar al exponente contemporáneo y desafiarlo a alinear su predicación con el estándar bíblico. La Escritura exige nada menos que una exposición facultada por Dios como ha sido demostrada por aquellos santos dignos que han dedicado sus vidas a esta tarea noble.
5. Prácticamente – la predicación expositiva también tiene numerosos beneficios prácticos.
· Somos responsables de la enseñanza del consejo de Dios. Esto exige un acercamiento organizado, estratégico, expositivo. Un acercamiento “al azar” para predicar producirán un entendimiento “al azar” de la Escritura.
· Promueve el nivel más alto de alfabetismo bíblico y entre nuestro pueblo.
· Provee responsabilidad hacia el predicador. Le hace responsable de predicar lo que dice Dios, y no sus opiniones. También le hace surtir efecto. Es un trabajo arduo ahondar profundamente en las verdades de la Escritura.
· La exposición sistemática protege al predicador. Muchos pastores tienen una tendencia a caer en una rutina y desarrollar una mentalidad de un solo tema. También, la exposición da protección en contra de usar la Biblia como un club (encontrando una Escritura para reprender a alguien públicamente).
· Impide un inexacto uso del pasaje. No hay nada malo en usar un solo versículo de la Escritura para establecer un punto espiritual válido. El problema es hacer mal uso del versículo. Usted debe saber lo que un versículo quiere decir en su contexto antes de usarlo. La predicación expositiva asegura esto.
· Un exponente raras veces pierde el tiempo preguntándose lo que él va a predicar la siguiente ocasión… o de donde él obtendrá sus ideas para ver qué es lo que va a decir.
· La exposición sistemática le da a las personas un apetito por la Palabra.
El Redescubrimiento de la Predicación Expositiva enlista numerosos beneficios de la predicación expositiva de la manera siguiente:
La predicación expositiva emula mejor la predicación bíblica tanto en contenido como en estilo. Éste es el beneficio principal. Además de esto, otras ventajas listadas en orden aleatorio incluyen lo siguiente:
Predicación expositiva:
· Logra mejor el intento bíblico de predicar: Entregando el mensaje de Dios.
· Promueve bíblicamente la predicación autoritativa.
· Magnifica la Palabra de Dios.
· Proporciona una bodega de material de sermones.
· Desarrolla al pastor como un hombre de la Palabra de Dios.
· Asegura el nivel más alto de conocimiento de la Biblia para el rebaño.
· Induce a pensar y vivir bíblicamente.
· Promueve la profundidad y la comprensión.
· Da fuerza para el tratamiento textos difíciles de interpretar.
· Permite el manejo de amplios temas teológicos.
· Mantiene a distancia a los predicadores de la rutina y de los caballitos de batalla.
· Impide la introducción de ideas humanas.
· Protege en contra de una mala interpretación del texto bíblico.
· Imita la predicación de Cristo y de los apóstoles.
· Destaca lo mejor en el expositor.
Etapa 1, Paso 3: Considere el Paradigma – ¿Qué Clase de sermón predicaré?
Es importante, desde el principio, para el predicador comprender la esencia de lo que la predicación expositiva es. El exponente deberá darse cuenta de que mientras la exposición no está limitada a una predicación versículo por versículo, hay numerosas ventajas para hacer de la predicación versículo por versículo un patrón normal.
En su esencia, la predicación expositiva abarca los siguientes cinco elementos (adaptada de Richard Mayhue):
1. El mensaje encuentra su fuente exclusiva en la Escritura.
2. El mensaje es extraído de la Escritura a través de una exégesis cuidadosa.
3. La preparación del mensaje correctamente interpreta la Escritura en su sentido normal y en su contexto.
4. El mensaje claramente explica el significado original pretendido por Dios de la Escritura.
5. El mensaje aplica el significado Bíblico para hoy.
Indicándolo de manera diferente, Faris Whitesell aclara lo qué la predicación expositiva es mediante la identificación de lo que no es:
1. No es un comentario recorriendo de palabra por palabra y versículo por versículo sin unidad, ni bosquejo, y dirección penetrante.
2. Sin comentarios divagantes y observaciones sin sentido acerca de un pasaje sin un trasfondo de exégesis y orden lógico.
3. No es una masa de sugerencias desconectadas e inferencias basadas en el significado superficial de un pasaje pero no mantenida por un estudio a profundidad y amplitud del texto.
4. No es una exégesis pura, no importa cuánta erudición, si carece de un tema, tesis, bosquejo, y desarrollo.
5. No es una simple idea general estructural de un pasaje con algunos comentarios de apoyo pero sin otros elementos retóricos y de sermón.
6. No es una homilía tópica usando partes dispersas del pasaje pero omitiendo una discusión de otras partes igualmente importantes.
7. No es una colección en trocitos de citas y conclusiones gramaticales de comentarios sin una unión de estos elementos en un mensaje suave, fluido, interesante e imponente.
8. No es una charla tipo lección de escuela dominical que no tiene un bosquejo del contenido, informalidad, y el fervor pero con falta de estructura de sermón e ingredientes retóricos.
9. No es una lectura de la Biblia que conecta un número de pasajes dispersos tratando un tema en común pero falla en manejar cualquiera de ellos en una manera cabal, gramatical, y contextual.
10. No es un devocional ordinario o charla de reunión de oración que combina unos comentarios incoherentes, sugerencias inconexas, y reacciones personales en un debate semi-inspiracional pero con falta del beneficio del estudio contextual-exegético básico y los elementos persuasivos.
Con estos principios básicos como fundamento, hay muchos estilos diferentes de predicación expositiva. Irvin Busenitz escribe esto:
Tal como una predicación versículo por versículo no es necesariamente expositiva, predicar lo que no es versículo por versículo no es necesariamente poco expositivo. Es cierto, algunos enfoques de actualidad no son expositivos, pero tal necesidad no lo es y ciertamente no debería ser el caso. Ningún libro se ocupa de temas que directamente afectan la vida diaria más de lo que lo hace la Biblia. De esta manera, para ser efectivo, toda predicación de actualidad y enseñanza, cualquiera que sea tema, sea temático, teológico, histórico, o biográfico, debe ser consumido con exponer la Palabra.
El Constructor de Sermón está primordialmente diseñado para exponer versículo por versículo. Después de todo, ésta es la forma más común de exposición. No obstante, a los predicadores que quieren ocasionalmente predicar de manera tópica no les debería dar miedo hacerlo – con tal de que exactamente proclamen la Palabra de verdad, cuidándose de no sacar versículos de su contexto. Con esto en mente, el predicador debería seguir un plan general para su exposición semanal. Esto es medianamente fácil en una predicación versículo por versículo puesto que el predicador simplemente comienza en el texto que sigue de donde lo dejó. Para una predicación tópica, un buen plan requiere previsión y estrategia de oración. Siguiendo un plan, el predicador puede de antemano comenzar a prepararse para dar unas semanas de mensaje, y aun meses.
Considerando cual modelo este utilizando el predicador para un sermón dado (si el de versículo por versículo o el de tópico), el predicador puede apartar el tiempo necesario (el de tópico usualmente requiere más tiempo porque están involucrados más pasajes) y puede determinar los pasos correctos a seguir.
Hay beneficios significativos para predicar a través de un libro de la Biblia de principio a fin (en un estilo versículo por versículo). Lo siguiente, es adaptado de Carey Hardy, enlista esas ventajas:
· Protege versículo/párrafos/capítulo en su contexto correcto.
Esto asegura una mayor exactitud en el manejo de la Escritura. Es también mejor para la congregación, puesto que aprenderán los temas de la Biblia organizadamente, a distinción de un acercamiento de tópico que presenta la verdad en una forma potencialmente confusa y mixta. El progreso en aprender es más fácil de rastrear.
· Usted cubre todos los asuntos eventualmente.
De hecho, al predicar sobre libros de la Biblia usted terminará tocando un mayor número de temas que fácilmente vendrán a la mente de otra manera. La serie predicaciones grandemente auxilia su alcance objetivo.
· Le permite ocuparse de las necesidades sin distinguir a cualquier individuo.
Puesto que usted se ocupa de temas tal y como aparecen en el texto, las temas sensibles serán tratados sin la apariencia de señalar a personas o a problemas de la iglesia.
· Estudiar la siguiente sección del texto ahorra tiempo contra el investigar un tema completamente nuevo cada semana.
Cada sermón nuevo no requerirá una investigación completamente nueva sobre el trasfondo, contexto, etc., de un texto….o una investigación nueva de la nada en otro tema.
· Le evita el “agotamiento”.
Usted no tendrá que experimentar la tarea atormentadora y consumidora del tiempo para decidir qué tema a tratar cada domingo – usted obviamente predicará en la siguiente sección del texto