miércoles, 3 de abril de 2013

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Manual Bíblico de Unger – Merrill FUnger.PDF - El Mundo Bíblico

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VEN JESUS



Ven, Jesús muy esperado,
Ven, y quita de tu grey
Sus temores y pecados,
Pues tu eres nuestro Rey.
Eres fuerza y alegría,
De la tierra y de Israel;
Y esperanza para aquellos,
Que te esperan con gran fe.
Naces para bien de todos;
Aunque niño, eres Dios;
Naces para hacemos buenos;
Oh, Jesús, ven pronto hoy.
Con tu Espíritu divino
Reina en todo. corazón,
Y tu gracia nos conduzca
A tu trono de esplendor.
1

¿Cuál es este mal, al cual Cristo le manda resistir y vencer? 


Siempre que usted es llamado a la guerra, debe conocer a su enemigo, de otra manera, usted perderá la batalla. El mal en el punto de vista de Romanos 12, no es algún mal general que exista casualmente en el mundo, no es algo abstracto. Como ya he señalado en los dos primeros capítulos, es un mal orientado en contra suya. Es un sufrimiento infligido a través de otras personas y que usted debe soportar. Es motivado, como todo la maldad, por un poder maligno cuya intención es frustrar los propósitos de Dios, por medio de provocarlo a pecar. Este mal quiere derrotarla  traer deshonra al nombre de Dios y debilitar su causa. Por lo tanto, cuando usted es derrotado por este mal, es más que una simple tragedia personal. La iglesia de Cristo sufre y el nombre de Dios es difamado. ¡Su Salvador le ha mandado resistir y triunfar en su propio nombre! Esta es su más alta motivación, usted debe ser un ganador para la honra de El y la fortaleza de su iglesia.


Los beneficios de la sangre del Cordero



Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Hebreos 9:13-14.
INTRODUCCIÓN
El Antiguo Pacto establecía diversos tipos de sacrificios, en general, suponía en el ofrendante, la conciencia de que la muerte a causa del pecado estaba sobre él, por ello había que ofrendar el sacrificio para que le fuera aceptado de parte de Dios. La sangre del sacrificio debía ser rociada, porque representaba la vida misma (Lv. 17:11).
DESARROLLO
Jesucristo, como el “Cordero de Dios” que quita el pecado del mundo (Jn. 1:29), se presentó como el sacrificio perfecto y su sangre, a diferencia del antiguo pacto, no cubre sino limpia completamente todo pecado. Por ello el hombre perdido y sin esperanza puede ser salvo por medio de la sangre, que fue derramada en la cruz del Calvario por el Cordero de Dios, Cristo Jesús. La Biblia declara que el cristiano es elegido por Dios Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre (1 P. 1:2-3).
1. PURIFICA. El cristiano debe conocer y experimentar los beneficios de esa sangre bendita, puesto que
desde que recibió a Jesucristo en su corazón, empiezó a actuar en la nueva vida hasta ser presentada puro
delante del Señor, y vivir para siempre con Dios. La ley dada por medio de Moisés establecía que todo
pecado debía ser purificado con sangre, a través de un sacrificio (Lv. 14:25), y en el libro de Hebreos, se
dice que casi todo es purificado con sangre, conforme a la ley de Moisés (He. 9:22a). La palabra
”purificado”, viene del griego Katharizo, que significa: limpiar y liberar de toda mezcla (Strong 2511), lo
que indica que la sangre de Cristo limpia cualquier tipo de pecado (2 Co. 5:17).
2. EN ELLA HAY REDENCIÓN. La palabra “redención” viene de la raíz griega Lutroo que quiere decir:
liberar contra recepción de un rescate (Strong 3084), esto significa liberar mediante el pago de un precio
de rescate, por eso la obra de Jesucristo redimió a los hombres de toda iniquidad (Tit. 2:14), Él nos rescató
de la vana manera de vivir que se heredó de los padres (1 P. 1:18), de la esclavitud de la tradición, y el
único pago de rescate fue la preciosa sangre de Jesucristo.
3. QUITA EL PECADO. En el Nuevo Testamento se enseña que la sangre de los toros y de los machos
cabríos no pueden quitar los pecados (He. 10:4), sino que sólo la de Cristo, quien realizó una vez para
siempre un solo sacrificio por los pecados (He. 10:12) de toda la humanidad (1ª. Jn. 2:2). La sangre de
Cristo quita el pecado, porque en Él no hay pecado. (1 Jn. 3:5). La palabra “quitar” viene del griego airos
que significa levantar, llevar, tomar arriba o afuera (Strong 142), por lo que Cristo llevó nuestros pecados
sobre su hombro, los tomó para que ya no los cargara el creyente.
4. LIMPIA DE TODO PECADO, 1 Juan 1:7. Cuando se habla de limpiar se refiere a la palabra griega
Katharizo que significa: hacer limpio, limpiar de la contaminación del pecado y declarar limpio (puro)
(Strong 2511), lo que indica que la sangre de Cristo limpia al creyente de todo pecado, e incluso
enfermedades, como al leproso que le dijo a Jesús que si Él quería podía limpiarlo (Mat 8:2).
5. LIMPIA LA CONCIENCIA, Hebreos 9:14. La sangre de Cristo limpia la conciencia de obras muertas, lo cual permite al creyente servir a Dios. La conciencia se refiere, según el diccionario VINE, a “aquella
facultad mediante la cual se llega a saber la voluntad de Dios, como aquello que está dispuesto a gobernar la vida, por ejemplo: el sentido de culpa delante de Dios” (He. 10:2), y por otra parte, la conciencia es “aquel proceso de pensamiento que distingue lo que considera moralmente bueno o malo, alabando lo bueno, condenando lo malo, y así impulsando a hacer lo primero y a evitar lo último”. Utilizando estas definiciones comprendemos que la sangre de Cristo es suficiente para limpiar el pensamiento del creyente, fortaleciéndole la conciencia para que distinga claramente (1 Co. 8:7), entre lo que proviene de Dios y no dejarse influenciar por lo que proviene del enemigo.

6. TENEMOS PERMANENCIA EN EL HIJO, Juan 6:56. El acto de la Cena del Señor, proporciona
permanencia en el Hijo, puesto que Cristo afirmó que quién comiera su carne y bebiera en su sangre,
permanecería en Él, y Él en el (creyente).
7. TENEMOS COMUNIÓN, 1 Corintios 10:16. “Comunión” se deriva del griego Koinonia, que significa:
tener en común, compañerismo, la parte que uno tiene en cualquier cosa, participación, un compañerismo reconocido y gozado (Strong 2842). Los creyentes tienen compañerismo con Cristo, por medio de la participación de la Cena del Señor, pues simbólicamente se participa de su muerte y
resurrección y se anuncia su venida.
8. NOS ACERCA A DIOS, Efesios 2:13. La Biblia dice que en otro tiempo, el hombre anduvo lejos de Dios, desobediente (Ro. 11:30), sin embargo, a través de la sangre de Cristo, fue hecho cercano a Dios. La
sangre de Cristo cambia el corazón para acercarnos a Dios.
9. HAY ENTRADA AL LUGAR SANTÍSIMO, Hebreos 10:19. El lugar Santísimo era el lugar del Tabernáculo construido por Moisés, en donde estaba el Arca del Pacto, que representa la presencia de Dios; pero ahora por la Sangre de Cristo tenemos entrada al verdadero Lugar Santísimo, para conocer al Señor más de cerca y gozarnos en Él.
10. NOS SANTIFICA, Hebreos 10:10. Santificación se deriva del griego jagiazo que significa: hacer santo,
poner aparte para Dios, santificar, hacer una persona o cosa lo opuesto a koinos y común (Strong 37). La sangre de Cristo sobre la vida del creyente santifica y regenera, por ello no debemos menospreciarla, ni tenerla en poco, ya que Dios castigará a aquel que la tenga por inmunda (He. 10:29).
11. NOS TRAE PAZ, Colosenses 1:20. Paz se deriva del griego eirenopoieo, que quiere decir: hacer paz
(Strong 1517), esta palabra griega sólo se menciona una vez en la Biblia. El Señor trae la paz a la vida del
creyente por medio de su sangre, con el propósito de reconciliarlo con su Padre Dios, y presentarlo ante Él,
santo, sin mancha e irreprensible. (Col. 1:22).
12. NOS HACE APTOS, Hebreos 13:20-21. “Apto” se deriva de la palabra griega Katartizo, que significa:
hacer apto, equipar y preparar (Strong 2675). La sangre de Cristo hace apto al creyente para hacer Sa
voluntad, quitando o agregando aspectos en su vida que le permitirán crecer y ser edificado.
13. ES SEÑAL DE UN NUEVO PACTO, Hebreos 8: 8-13. Dios establece un nuevo pacto, con mejores
promesas que el anterior. Jesús es el mediador del nuevo pacto (He. 12:24), que se selló con sangre e hizo
suficiente ese sacrificio, de una vez y para siempre, por lo cual somos partícipes y herederos de todas las
bendiciones que vienen tras él.
14. NOS DA VIDA, Juan 6:53: Cuando participamos de su carne y de su sangre, tenemos vida. La palabra
“vida” se deriva del griego zoe, que significa: vida como la tiene Dios, aquello que el Padre tiene en sí
mismo y que Él dio al Hijo encarnado que tuviera, vida en sí mismo y que el Hijo manifestó en el
mundo (Strong 2222). Esta vida eterna, es la posesión presente y real del creyente debido a su relación
con Cristo (Jn 5:24; 1 Jn 3:14), que algún día se extenderá al cuerpo, garantizado por la resurrección de
Cristo (2 Co. 5:4; 2 Ti. 1:10).
15. NOS QUITA HERENCIAS ANCESTRALES NEGATIVAS, 1 Pedro 1:18-19. Este pasaje indica que fuimos
redimidos de la vana manera de vivir heredada de los padres, por medio de la sangre de Cristo, es decir, el
sacrificio de Jesús hace libre al creyente de herencias de maldición familiar, puesto que la genética de
maldición en el creyente es cambiada a la genética bendita del Hijo de Dios. La Sangre de Cristo corta
cualquier lazo generacional de maldad, para andar en novedad de vida.
CONCLUSIÓN
Con estos beneficios se entiende el gran amor de Dios para sus hijos (Jn. 3:16), ya que Cristo vino a reconciliar
todas las cosas “de las que están en los cielos como las que están en la tierra (Ef. 3:10-11; Col. 1:20; He. 9:23-24).
Debemos saber que la sangre de Cristo fue derramada una sola vez para salvación y es rociada para purificación
y perfeccionamiento hasta el día en que todo sea perfecto.

sábado, 30 de marzo de 2013


La provisión para la propiciación: El sacrificio de Cristo


Pablo indudablemente relaciona la propiciación con la muerte de Cristo, en Romanos 3:25. Su sangre (es decir, Su muerte) lo hizo a El la propiciación. Un debate interpretativo existe tocante al matiz de significado de hilasterion en el versículo.
Puesto que es la misma forma usada en Hebreos 9:5, muchos entienden que esto se refiere a Cristo como el lugar donde se hizo la propiciación. Otros entienden que la referencia significa que Cristo fue la ofrenda propiciatoria, idea que halla apoyo en Hebreos 2:17; 1 Juan 2:2; y 4:10. Posiblemente debemos incluir ambos matices de significado en este pasaje; es decir, nuestro Señor fue el sacrificio satisfactorio por el pecado y, por lo tanto, el lugar donde se llevó a cabo la propiciación.
Nótese la interconexión del pecado, el sacrificio, la sangre, y la propiciación en estos pasajes.
Las referencias en 2:2 y 4:10 ambas enfatizan el hecho de que Cristo mismo es la ofrenda que quita la ira de Dios. A El no se le llama el propiciador (nótese que El es llamado Salvador en v. 14) como si hubiera existido la posibilidad de que El usara otro medio de propiciación aparte de Sí mismo. El es la ofrenda.

 Su generación, que vivan durante una nueva reformación.



1. Pero tengan cuidado. Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las aparten de su corazón mientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos. (Deu 4:9)
2. Gloríense en su nombre santo. Alégrense de veras los que buscan al Señor. Refúgiense en el Señor y en su fuerza, busquen siempre su presencia. (1Ch 16:10-11)
3. En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan. (Psa 9:10)
4. El corazón me dice: Busca su rostro. Y yo, Señor, tu rostro busco. (Psa 27:8)
5. Busquen al Señor mientras se deje encontrar, llámenlo mientras esté cercano. Que abandone el malvado su camino, y el perverso sus pensamientos. Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios, que es generoso para perdonar, y de él recibirá misericordia. (Isa 55:6-7)
6. Así dice el Señor al reino de Israel: Búsquenme y vivirán. (Amo 5:4)