sábado, 13 de octubre de 2012

Condiciones para un avivamiento
Nuestro grave error es querer que Dios envíe un avivamiento bajo nuestros términos. Queremos tener el poder de Dios en nuestras manos, para invocarlo y que trabaje para nosotros, promover y fomentar nuestra clase de cristianismo. Queremos aún tener el mando, guiando el carruaje a través del ambiente religioso en la dirección que queremos dirigirlo, proclamando: “¡Gloria al Señor!”. Cierto, pero honestamente estamos en cierta forma buscando una porción de esa gloria para nosotros mismos. Pedimos a Dios que envíe fuego a nuestros altares, ignorando completamente el hecho de que son nuestros altares, no el de Dios. Y como los profetas de Baal trabajamos por nosotros mismos frenéticamente como si por medio de la fuerza pudiéramos dirigir el brazo del Todopoderoso.
Todo el error proviene de una noción confusa sobre el avivamiento y una falla en reconocer las leyes morales que sustentan el reino de Dios. Dios nunca obra caprichosamente; sus métodos nunca son impulsivos o erráticos. Él nunca envía juicio a menos que haya una violación a sus leyes, ni envía su bendición si no hay obediencia a las mismas. Tan precisos son sus actos tanto de justicia como de misericordia que un observador sabio, consciente de las circunstancias, podría predecir con absoluta precisión cualquier visitación de juicio o gracia que Dios pudiera enviar a una nación, una iglesia o una persona.

A. W. Tozer (1897-1963)


¡SEÑOR!, ¿DANOS UN AVIVAMIENTO?

Avivamiento… otra definición podría ser “restablecer”, “reparar” o “restaurar”. Oseas 10:12 dice: “Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia”.

¿Qué es el barbecho? El barbecho es una tierra que fue fructífera y por lo tanto ha sido arada, pero como resultado de no haberse sembrado ninguna semilla en ella se ha convertido en tierra improductiva.
Nótese que aquí se hace un énfasis en el hombre: dice que nosotros tenemos que hacer barbecho, es decir tú debes quebrantar tu barbecho. Otro aspecto acerca de esto mismo está en el Salmo 85:6: “¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti?” Entonces, está hablando de que hay una ausencia de gozo, de vitalidad; hay una ausencia de plenitud.
La sola palabra “avivamiento” o “reavivar” presupone vida. Sólo se puede avivar aquello que ya ha tenido vitalidad, vida que se ha enfermado, debilitado o que se ha vuelto apática. Creo que la analogía más exacta que puedo darte es el caso reciente de un hombre que aparentemente se ahogó. Él estuvo bajo el agua por un espacio de tiempo inconcebible. Entonces alguien lo sacó, trabajó y trabajó en él hasta que finalmente volvió a la vida. Esto es en realidad el significado de “avivamiento”, significa “revitalizar”, significa recuperar el poder perdido, significa recobrar el vigor perdido.
En el libro de los Hechos 3:19 podemos leer: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”. Aún antes de decir cualquier otra cosa sobre el avivamiento, debemos reconocer esto: que el avivamiento es un acto de misericordia en la soberanía de Dios.
Avivamiento no es lo mismo que evangelización
Hay una gran diferencia entre avivamiento y evangelización. Cuando hablamos de avivamiento aquí en Estados Unidos pensamos en promover nuestra congregación: “Nuestro avivamiento comenzará este domingo por la noche, y terminará el próximo domingo a cierta hora”. Obviamente, esto es algo puramente mecánico, es algo que los hombres han diseñado.
Creo que algo que ofende de un avivamiento –en un sentido histórico– es que no puede ser controlado. Como dijera el Dr. Tozer: “Cuando el avivamiento llega hace cambiar el clima moral de una comunidad”. Puedes tener un avivamiento en la Iglesia –como aconteció con Carlos Spurgeon–. Puedes tener un avivamiento que abarque una ciudad, o puedes tener un avivamiento que alcance a la nación entera, y es en este contexto que estoy pensando más que en los otros (aunque a veces el avivamiento se extiende de aquí para allá, como se propaga el fuego).
El avivamiento no puede ser controlado, en cambio el evangelismo sí puede organizarse. El avivamiento no puede ser subsidiado, el evangelismo comúnmente puede y debe ser así. El avivamiento no puede ser publicitado, el evangelismo sí.
Puede costar millones de dólares, como sucede a menudo, el tener uno de nuestros grandes y modernos así llamados “avivamientos”. Tendrías que pagar grandes sumas de dinero por tener algún espacio en la televisión, por ejemplo –quizás un millón de dólares por noche–. Esto resulta inverosímil e impensable para mí en el contexto de un avivamiento bíblico o incluso histórico. ¿Por qué un avivamiento no necesita de promoción? Por la simple razón de que el fuego es lo que más se promociona a sí mismo, sea fuego material o el fuego del avivamiento, éste atrae a las personas como un imán.
Cómo intentar llevar esto a la tecnología moderna ya que un avivamiento no puede programarse en computadora. Hay información que se puede almacenar en una computadora y listo, obtendrás una respuesta acorde a los datos que se le suministraron. Pero un avivamiento no puede ser pronosticado o programado en computadoras. Hay periodos en los que predomina una sola cosa. A veces el avivamiento se manifiesta con un profundo dolor. Otras veces el avivamiento se manifiesta a través de gozo y éxtasis hasta que no sabes si te encuentras en el cuerpo o has salido de esta tierra. A veces el avivamiento es rodeado por quietud y reposo.
Hay veces en las que asistes a una reunión de oración y el poder de Dios se manifiesta. Hay quietud y reposo que te hace sentir inspirado. Presientes: “…algo está sucediendo ahora, alguien saldrá pronto con el corazón quebrantado… suplicando en agonía”. El avivamiento no puede reducirse a conceptos racionales. Una vez más, lo más contundente de un avivamiento es que no puedes señalar cómo, por qué o dónde comenzó. Es completamente un acto de Dios.
Puedes encontrar un hombre que iba con una serie de mensajes a cierta comunidad y al poco tiempo todos se salvan, es asombroso. Después se va a otro pueblo exactamente con el mismo grupo de gente, derramando el mismo tipo de intercesión, realizan el mismo duro trabajo con dolores de parto por las almas, pero no hay respuesta.
No puedes predecir y no puedes organizar un avivamiento. ¿Por qué? Porque no puedes controlar de dónde sopla el viento. El Espíritu, el viento, sopla de donde quiere. Si dijeras que vendrá de esta manera, viene de otra. Si dices que Dios va a usar a tal o cual hombre, a menudo Dios ni siquiera se preocupará por tal persona. Muchas veces el avivamiento viene a través de personajes desconocidos.
Visión: un concepto olvidado
Creo que el mundo nunca ha estado en un estado de confusión tan grande como ahora. No creo que nuestra nación lo haya estado. Lo que sea que tengamos que decir acerca del avivamiento, antes tenemos que reconocer que hay tres factores en la vida natural: concepción, gestación y nacimiento. No puedes alterar el orden. Así mismo, nunca habrá avivamiento, que sea notorio, que no sea precedido por una intercesión agonizante. Tal vez dirás: “Yo no he llegado a esa etapa de semejante intercesión. ¿Cómo es eso?”. Bueno, ésta viene por medio de una VISIÓN.
Si en verdad queremos captar el concepto de avivamiento necesitamos tener una visión del profundo dolor de Dios por el pecado. Necesitamos comprender cómo, día tras día, ofendemos a Dios. Cómo país ofendemos a Dios en millones de formas. Una vez mientras predicaba en las Bahamas, observé una gran columna de humo que resultó proceder de unos neumáticos que se estaban quemando. Era tan negro como podía ser, y por allá lejos miré una pequeña espiral de vapor que subía del suelo. No pensé mucho en ello sino hasta un año después, cuando orando el Señor me dijo: “Esa gran densidad de humo negro es semejante a la cantidad de pecado que sube delante de mí cada día”. Todas las blasfemias, toda la incredulidad, todas las inmundicias, toda la mentira, todo el engaño, toda la perversión sexual, toda la borrachera, toda esa inmensa columna de iniquidad sube delante de Dios. Y he aquí nosotros hacemos subir un pequeña cantidad de vapor que son las alabanzas que Dios recibe de su pueblo. Si queremos darnos cuenta de lo mucho que necesitamos un avivamiento, primero debemos reconocer las dimensiones del pecado. Debemos entender que el pecado lastima a Dios.
Salmos 84:4 dice: “Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, y haz cesar tu ira de sobre nosotros. ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre?”. El Salmo 80:3 dice: “Oh Dios, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”. Nótese que esta frase se repite en los versos 7 y 19, “…haz resplandecer tu rostro”, “…haz resplandecer tu rostro”. Sabes, creo que una de las tragedias más impresionantes de nuestros días es esta: el pueblo de Israel no podía vivir si Dios volteaba su rostro lejos de ellos, ¡y parece que nosotros no podemos vivir si Dios no vuelve su rostro sobre nosotros!
Lo maravilloso de la presencia de Dios… lo asombroso de su majestad… hemos tenido reuniones, particularmente el mes pasado, donde yo me sentaría. Al terminar la sesión yo no sabía que hacer con eso, y entonces el pastor dijo: “Bueno, no sé cómo manejar una reunión como esta, ¿qué es lo que se hace?”. El derramamiento del poder de Dios fue tan maravilloso que no había manera de conducirlo, por lo que sólo dejamos que la reunión siguiera su propio curso. Habíamos tenido reuniones que duraban cinco horas, comenzando a las siete y terminando a la media noche. Venían estudiantes, universitarios y hombres de negocios. Cuando Dios viene nuestras diferencias sociales no importan, nuestras diferencias intelectuales no importan. Hay una sensación arrolladora de que Dios está tratando, no tanto con mi intelecto, ni con mi cuerpo, ni con mis emociones sino con el hombre interior… el ser interior… el templo interior donde Él quiere morar.
¿No les parece asombroso lo que el Ayatolá Khomeini ha hecho? Ese hombre ha hecho cosas positivas. Ha expulsado el licor de su país. Nuestro presidente no se atreve a hacer eso. Hace una semana convocó a toda su nación a orar y ayunar cinco días. ¿Crees que existe alguien aquí en Washington que tuviera la suficiente visión para hacer eso? Con todo lo que pudieran hablar de espiritualidad, nadie tiene la suficiente sensibilidad para hacer algo así.
El profeta Joel habló a los ministros de Dios. Mira en Joel 1:13: “Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios”. Ve hacia el verso 12 del capítulo 2: “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos”. Sigue al verso 17: “Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad”.
Entonces, ¿cómo se llega a tal condición? No hay forma de llegar a ese nivel en cuestión de diez minutos. Es un trabajo, una transformación, un deber. Tiene que haber un quebrantamiento personal de mi barbecho estéril. ¿Qué hay en mi propia vida que obstruye el fluir del Espíritu? Si vas a romper tu barbecho debes someter tu propia vida a una rigurosa disciplina –y somos la generación de creyentes más indisciplinados que jamás haya existido–. No hay manera de llegar al avivamiento a menos que primero venga el quebrantamiento.
Dios no busca llenar sillas vacías, él no está interesado en llenar iglesias vacías. Él está preocupado por llenar corazones vacíos, vidas huecas y ojos ciegos que no tienen visión. Los corazones que no tienen pasión y las voluntades vanas que no tienen propósito.
¿Alguna vez has pensado en lo complejo de la religión judía? Una gran cantidad de sacerdotes y levitas, ofrendas y sacrificios, lunas nuevas, días de reposo y el Urim y Tumim. De repente, Dios pone entre ellos a un individuo solitario con una sola comisión: “Prepara el camino del Señor”. Pero tal persona tiene todo este sistema en su contra: por lo menos dos mil sacerdotes, un sumo sacerdote y un templo muy venerado. Un sistema de compra y venta de ganado y otras cosas para los sacrificios. Un atrio exterior donde podías presentarte a un sacerdote y declararle tu pecado y tu culpa para que hiciera expiación por ti. Y este hombre viene de repente diciendo que todo ese ritual es obsoleto, que Dios se manifestará independientemente de todo aquello y que hay Alguien más. Ellos dicen: “Debes ser el hombre”. Él dice, “¡Oh no, no, no! ¡Yo no soy él! Sólo vengo a preparar el camino del Señor”.
Ahora piensa en el dolor de Dios después de la caída de Adán. Piensa en la tristeza de Dios después de que el sistema religioso judío que él mismo instituyó también fracasó.
Pero piensa en algo que podría ser aún más sorprendente: piensa en el hecho de que han pasado dos mil años desde que Jesús vino a esta tierra y consumó totalmente la redención de nuestras almas… ¡y la Iglesia de hoy continúa arrastrando sus pies!
El dilema carnal en que estamos justo ahora es que la humanidad nunca había caído en una condición tan baja. Las personas suelen decir: “No te preocupes, hemos salido de situaciones como esta”. ¡No, no! No es así. No te engañes. Nunca hemos superado situaciones como esta, ¿Sabes por qué? porque nunca hemos estado en una situación semejante. ¡Esa es la razón!
Nunca hemos tenido un problema como este. Nunca había existido una plaga de divorcios. Nunca hemos tenido millones de niñas menores de 16 años quedando embarazadas como el año pasado. Qué dijeran la noche anterior en las noticias: “Esta noche 20,000 niñas en la nación quedarán embarazadas”. El sexo ya es un deporte. La inmoralidad ha sido aceptada como un estilo de vida. Las personas hablan de que hubo menos divorcios que el año anterior. Bueno, ¿cómo esperan ver más divorcios cuando en realidad ya no contraen matrimonio? Se casaron una vez y se divorciaron. Ahora ya no se toman la molestia de casarse, sólo viven en unión libre. Tener un bebé ¿para qué? “Estamos de acuerdo sólo por conveniencia”, eso es todo. Así que somos una nación arruinada. Nunca, nunca en la historia habíamos necesitado un avivamiento como ahora, en los días que vivimos. Pero tú no ruegas por un avivamiento… no hay tal cosa.

Avivamiento: ¿anhelo o curiosidad?
Los cristianos me dicen donde quiera que voy: “Me gustaría tener un avivamiento”. Yo les digo: “Ah sí, también muchos millones de personas”. Encuentro todo tipo de cristianos pensando lo mismo. Pero no encuentro muchos de ellos preocupados con sinceridad. La gente está muy curiosa por un avivamiento, pero no estamos comenzando a hacer barbecho. No preparamos el camino del Señor.
Recuerdo que cuando era niño solía irme a dormir a la cama con una vela… ¿usted no acostumbraba eso? Recuerdo que pensaba, ¿cuántas otras velas se podrían reunir y encender de aquella vela? Me preguntaba y me preguntaba. Nunca encontré una respuesta, pero a menudo me lo preguntaba.
Fue Carlos Wesley quien escribió el himno:
“Mira cómo una gran llama consume,
encendida por una chispa de gracia.
El amor de Jesús inflama las naciones,
y pone todos los reinos en llamas.

A echar fuego en la tierra vino,
ardiendo en algunos corazones está.

¡Oh, que todos sean atrapados por ese incendio,
que todos participemos de ese gozo glorioso!”.

Jesús dijo: “Fuego vine a echar en la tierra”. ¿Alguno ha escuchado a alguien predicar acerca de ese texto? ¿A qué tipo de fuego se refiere? Bueno, seguramente no al fuego del infierno. ¡Fuego del Espíritu Santo! El fuego más devastador de todos no es el fuego que consume un edificio. Tampoco el fuego del infierno. El fuego más grande y más devastador de todos es el fuego de Dios. A veces decimos, “Dios es amor, Dios es amor, Dios es amor…” y sin embargo nuestro Dios es fuego consumidor, “¿y quién podrá soportar el tiempo de su venida?”. Malaquías dijo: “Porque él es como fuego purificador”. Mateo 3:11: “…él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”. Pero tal como ves, ese aspecto no se destaca en los días presentes.
Todo mundo habla sobre el bautismo. Pero, ¿qué entiendes tú por el bautismo? Existe un bautismo con el Espíritu Santo y fuego. No sólo en el Espíritu Santo, también en fuego. Cuando Él venga “…limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará”. Esto también puede pasarle a un individuo, o puede acontecerle a una Iglesia, o puede venir en toda una comunidad, o puede sucederle a la nación entera.
Habrá miles de personas quienes, al verte poner tu corazón y mirada en esto, dirán: “Oh, tienes una visión muy cerrada”. Bueno, pienso que la única razón por la cual el Apóstol Pablo conquistó… triunfó… nos sacó ventaja… sufrió más que nosotros… oró más que nosotros… nos excedió en consagración… y predicó mucho más que nosotros fue porque se enfocó en una sola cosa: “…pero una cosa hago”. Debes tener una sola visión, debes ser de un mismo corazón, debes de tener un solo propósito, “…pero una cosa hago”, se entregó totalmente a la voluntad de Dios.
¿Qué significa esto? Bueno, creo que esto llega a ser una obsesión, como le dije a un hermano esta mañana. Por cincuenta años he llorado, he orado, he gemido, he leído la Biblia, he ayunado y me he reunido con otros hermanos en veladas de oración, días de oración, días y días de intercesión por un avivamiento. No hay muchos indicios de que vaya a venir. Bueno pues, ¿estás seguro? La oración nunca muere. ¿Qué es el incienso bajo el altar? Las oraciones de los santos (ver Apocalipsis 8:15). Nunca hacemos una oración conforme la voluntad de Dios, que Dios no mantenga consigo. Dios jamás desperdicia nada. ¿Acaso crees que tú y yo hemos hecho oraciones producto del dolor, de la angustia y del deseo de ver derrumbarse la iniquidad (después de todo, eso es lo que el avivamiento produce) que Dios deje caer en tierra?
Pero de nuevo, la sombra de oscuridad y muerte está sobre esta generación como nunca antes. Y a pesar de esto, la tragedia más grande de todo es esta: una Iglesia débil y enferma en un mundo moribundo. No tenemos ni la visión ni la pasión, ni por ahora, la intención de poner nuestra vida en orden –para quebrar el barbecho– para preparar el camino del Señor.
Mi esperanza es que a hasta este momento no sólo estemos acumulando mera información y estadísticas sobre un avivamiento, sino que cada uno de nosotros busquemos un avivamiento personal.
¿No derramamos lágrimas por un avivamiento?
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” (Salmos 126:5). Este es el edicto divino. Se refiere a algo más que una predicación con celo, algo más que una exposición académica. Esto es algo más que dar simples sermones con exactitud exegética y perfección homilética. Se refiere al hombre, ya sea predicador u oyente, que se siente consternado por el poco poder de la Iglesia en el presente drama de la brutalidad de este mundo. Tal persona se contrista con agonía por los hombres que hacen oídos sordos al Evangelio y exponiéndose voluntariamente al fuego eterno. Bajo esta pesada carga, el corazón de dicho hombre rompe en lágrimas.
El verdadero hombre de Dios es un contrito de corazón, afligido por la mundanalidad de la Iglesia, afligido por la ceguera de la Iglesia, afligido por la corrupción en la Iglesia, afligido por la tolerancia del pecado en la Iglesia, afligido por la falta de oración en la Iglesia. Le perturba que las oraciones de la Iglesia ya no derrumban las fortalezas del diablo. Él está avergonzado de que la Iglesia ya no clama en su desesperación ante una sociedad enloquecida por el pecado y conducida por el diablo, “¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?” (Mateo 17:19).
Muchos de nosotros no tenemos corazones quebrantados por la gloria que antes tuvo la Iglesia porque nunca hemos sabido lo que es el verdadero avivamiento. Nos conformamos con la situación actual y dormimos despreocupadamente mientras nuestra generación avanza rápidamente a la oscuridad eterna del infierno. ¡Vergüenza, vergüenza es lo que deberíamos tener! Jesús azotó a algunos cambistas y los corrió del templo; pero antes de azotarlos, lloró por ellos. Él sabía cuan cerca estaba su juicio. El Apóstol Pablo envió una carta escrita con lágrimas a los santos en Filipos, y les dijo: “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo.” (Filipenses 3:18). Nótese que no dijo son enemigos de Cristo, sino enemigos de la cruz de Cristo. Ellos niegan o minimizan los méritos redentores de la cruz.
Como estos hay muchos hoy en día. La iglesia católica de Roma no se presenta como un enemigo de Cristo; ella hace énfasis en el santo nombre de Dios. Sin embargo, niega la cruz al afirmar que la Santa Virgen María es corredentora. Si esto fuera así, ¿entonces por qué ella no fue también crucificada?
Los mormones usan el nombre de Cristo, pero van por mal camino para la redención. ¿Lloramos por ellos? ¿Les podremos mirar sin avergonzarnos aquel día cuando nos acusen por nuestra indolencia ante el trono del juicio, diciendo que fueron nuestros vecinos y una ofensa para nosotros, pero no una carga porque están perdidos?
¿Los adeptos del Ejército de Salvación apenas pueden leer la candente historia de su surgimiento sin llorar por ello? ¿Tiene la gloria del avivamiento de Wesley dominados los corazones de los metodistas de hoy? ¿Habrán leído de los hombres bautizados en fuego en el equipo de Wesley? Hombres como John Nelson, Thomas Walsh y un ejército de muchos otros cuyos nombres están inscritos en el libro de la vida, hombres perseguidos y aporreados en las calles cuando mantenían reuniones callejeras. Y aún con todo, mientras la sangre corría por sus heridas, también las lágrimas salían de sus ojos. ¿Tiene Dios gente haciendo guardias en las puertas de los salones de belleza para que ninguna cristiana entre a rizarse el pelo, mientras una cuadra adelante hay un grupo de prostitutas esforzándose por vender su cuerpo maltrecho por el pecado sin nadie que les hable del eterno amor de Dios?
¿Acaso los pentecostales miran hacia atrás con vergüenza mientras recuerdan cuando vivían en la doctrina correcta, con la gloria del Señor morando entre ellos? Cuando tuvieron una Iglesia viva, que significó noches de oración, seguidas de señales y maravillas, diversidad de milagros y genuinos dones del Espíritu Santo. Cuando no se la pasaban viendo el reloj, sino que tenían reuniones que duraban horas, saturándose del poder de Dios.
¿Qué acaso no derramamos lágrimas con estos recuerdos, o sentimos vergüenza al ver que nuestros hijos nada saben de semejante poder? Otras denominaciones tuvieron sus días de gloria y avivamiento. Piensa en las poderosas visitaciones de los presbiterianos en Corea. Recuerda el avivamiento que hizo temblar la tierra en Shantung. ¿Aquellos días se han ido para siempre? ¿No derramamos lágrimas por un avivamiento?
Leonard Ravenhill (1907-1994)

Productos de belleza para el alma

Productos de belleza para el alma

El limpiador de tu alma es el PERDON.
Deberas usarlo todo el tiempo, apenas veas una impureza, aplicalo.
No te acuestes nunca sin haber pedido perdon y sin haber perdonado.
El resultado es que en PAZ te acostaras y asimismo dormiras y tu sueño te sustentarà.
La hidratante de tu alma es la ORACION. Si no hidratas la piel de tu rostro se marchita.
Asi, si no oras, tu alma se reseca.
Pero a medida que confias en DIOS, el afan y la ansiedad desaparecen y aprendes a reposar y esperar en el SEÑOR.

El tonificante de tu alma es la alabanza.
Cuando alabas a Dios y vuelves a El tus pensamientos, cuando te olvidas de ti mismo, sin egoismo en tu corazon, quedas libre para que Dios ponga en ti tu GOZA.
La nutritiva de tu alma es LA PALABRA DE DIOS.
Cuando te alimentas con la Palabra, la debilidad y la confusión desaparecen. Seras como àrbol plantado junto a corrientes de agua.
El protector de tu alma es la coraza de la FE.
Con la Fe te protegeras de las inclemencias de la vida, miraras por encima de las circunstancias y pasaras victoriosa en medio de las pruebas.
A traves de Ti, Dios moverá montañas y alcanzaras a otros para GLORIA DE DIOS.
Si usas a diario estos PRODUCTOS DE BELLEZA, tu alma se mantendra limpia y tu corazon sera puro.
Te saciaras de bien, de modo que te REFUVENEZCAS COMO EL AGUILA.

Con ganas

Con ganas

Ganas es lo que menos me hace falta, ganas de ser bendecido, ganas de poseer la tierra prometida, pero no me quiero quedar solo con las ganas, quiero llegar tan lejos, muy lejos, creo que todos queremos cosas en la vida, mejor aún si estas vienen de Dios.

Viendo mi vida veo que no he alcanzado muchas cosas de las que desearía tener, y me pregunto ¿Porqué? ¿Que pasa? ¿Que estoy haciendo mal? y las respuestas me llueven a mil, como el buscador google en milisegundos, y estas ya parecen ser la lista del supermercado, me doy cuenta que estoy muy lejos de ti Jesús, excusa no hay, no la tengo, mis malas decisiones son las que me tiene así, mi corazón se seca lentamente, ya no me puedo engañar.
Pero aún así mi corazón te anhela, mi corazón pide a gritos mas de ti, mas de tu presencia, es que quiero ser como tu Jesús, necesito un cambio de dirección, necesito un verdadero arrepentimiento, ya no quiero entristecer al Espíritu Santo que habita en mi.
He decidido hacer un cambio en mi, y no quedarme solo con las ganas, y ese cambio comienza hoy.

Por Rodrigo PM

VOLAR SOBRE EL PANTANO....

VOLAR SOBRE EL PANTANO....

 
 
Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas
están acabando contigo, memoriza esta parábola.

“Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio
del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos
del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.

Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre,
hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida;
el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta
de que iba a morir.

En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza
para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había
olvidado cómo volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento
hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo,
llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.”

Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida
y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.

Nunca es tarde.
No importa lo que se haya vivido, no importa los errores que
se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan
dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo
para decir BASTA, para oír la llamada que tenemos de buscar
la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO
y muy lejos del pantano.

Abandona la vía segura y cómoda.
Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades. 

Dios te acompañará y te dirá qué camino tomar.


Dios es el que me ciñe de poder,
Y quien hace perfecto mi camino;
Quien hace mis pies como de ciervas,
Y me hace estar firme sobre mis alturas;
Salmos 18:32-33 
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
Salmos 37:4-5 
 

Si tú crees

Si tú crees

Si tú crees que estás vencido, lo estás.
 Si crees que no te atreves, no te atreverás.
 Si te gustaría ganar, pero crees no poder,
 lo más seguro es que no podrás.
 Si crees que podrás perder, ya perdiste,
 pues en el mundo encontrarás que el éxito
 comienza con el deseo de la persona,
 en la condición de la mente.
 Si crees que eres superior, lo eres.
 Tienes que pensar alto para ascender.
 Tienes que estar seguro de ti mismo,
 de vencer alguna vez.
 La Batalla de la Vida no siempre va
 hacia el hombre más fuerte o más rápido;
 pero tarde o temprano el hombre que gana
 es aquel que cree poder ganar.

El Chisme

El Chisme



Uno de los enemigos más grandes y destructivos dentro de la iglesia de Jesucristo es el chisme y la murmuración.
Mucho cristianos caemos en este mal que procede del mismo infierno, este mensaje confrontara mucho tu vida, así como confronto la mía. Nadie esta exento de caer en este mal,
“Pues todos caemos muchas veces. Si alguno no cae al hablar, ése es un hombre perfecto, capaz de refrenar todo su cuerpo.” Santiago 3:2 (Biblia Jerusalén, NBJ)Dios detesta el chisme y en la biblia hay grandes juicios y consecuencias al chisme, a continuación estudiaremos a fondo lo que es el chisme y lo que este causa.¿Qué es el chisme?
El chisme es contar información o noticia acerca de alguien con el objetivo de destruir o dañar, ya se falsa o verdadera.
Tiene su raíz en el Hebreo
raquíl = que critica, que viaja por todos lados / calumniador, murmurador, chisme, chismear, chismoso.El chisme es aquella información que viaja de oído a oído, viaja tan rápido como las telecomunicaciones, el chisme tiene la característica que va aumentando el contenido de la información a medida que pasa de boca a boca, el chisme destruye todo a su paso dejando victimas, y muchas veces el daño que causa es irreparable (a menos que Jesús sane el corazón de la persona herida)“Lo mismo pasa con la lengua; es una parte muy pequeña del cuerpo, pero es capaz hablar con arrogancia cosas que irritan. ¡Qué bosque tan grande puede quemarse por causa de un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego. Es un mundo de maldad puesto en nuestro cuerpo, que contamina a toda la persona. Está encendida por el infierno mismo, y a su vez hace arder todo el curso de la vida”. Santiago 3:5-6 (DHH)
La lengua es un miembro tan pequeño pero tan dañino que puede encender contienda, puede irritar a las personas, puede dañar más que los golpes secos a mano limpia.“pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.” Santiago 3:8-10
Nuestra lengua está cargada de veneno y nadie la puede domar, este miembro daña con una facilidad y es uno de los factores por los cuales muchos cristianos pierden su testimonio ante los incrédulos.El Chisme en la congregación
“No andes difundiendo calumnias entre tu pueblo, ni expongas la vida de tu prójimo con falsos testimonios. Yo soy el Señor.” Levítico 19:16
En las iglesias pequeñas es muy común tener problemas de este tipo ya que el chisme pasa desde el pastor o los lideres hasta las ovejas, todos se dan cuenta de todo. No hay confiabilidad en nadie. Todos caen en este mal, muchas veces la misma altivez de las personas, los celos y sus deseos mezquinos de poder o autoridad eclesial los llevan a criticar o murmurar a aquel que no piensa como ellos. Hay ocasiones en las cuales incluso los pastores terminan hablando y murmurando de las ovejas, que en realidad tienen un amor genuino por Dios y quieren hacer las cosas conforme a la palabra. Y hay otras ocasiones que las ovejas hablan de sus líderes o pastores por pura inmadurez y deseos de tener lo que Dios hace a través de los guías espirituales.

Satanás gana increíble cantidad de terreno cuando los hijos de Dios murmuran los unos de los otros y se calumnian o difaman. Las personas que gustan de murmurar lo hacen por diversas razones, para escalar posiciones, para tratar de verse como personas que “realmente se preocupan por la Iglesia”, por envidia, para crear grupos que los apoyen (necesitan sentirse influyentes).

El problema mayor de la murmuración es que comienza como “una crítica constructiva” y termina en difamación y calumnias manchando reputaciones con la excusa de que solo es para señalar “pecados” por el bienestar de la congregación. El problema es que estas personas, que usualmente son “las más santas de la congregación” tienen una mente pecaminosa y siempre ven el pecado en todo lo que hacen los demás, pero nunca ven el de ellos mismos o el de las personas que le hacen el juego y le siguen la corriente.

Las 2 principales causas de chisme y murmuración dentro de las iglesias son:
1) Soberbia y altivez espiritual: se da muy común a causa del autoritarismo eclesial, en el cual el pastorado o liderazgo se consideran en posiciones especiales acerca del llamado que Dios les ha hecho, y se declaran autoridades incuestionables y comienzan a criticar e incluso a difamar a aquellos que piensan distinto a ellos, que los cuestionan, o que indagan demasiado en la escritura. En este caso se llega al extremo de que el liderazgo ve a este tipo de oveja como competencia, lo ven como alguien que quiere dividir el rebaño y comienzan a difamarlo con el resto del liderazgo, o comienzan a murmurar de las intenciones del mismo.2) Inmadurez de la grey: Este se da cuando las ovejas son inmaduras y tienen poco conocimiento bíblico y no comprenden el porqué de la reprensión o disciplina y se enojan contra el guía de Dios que la está corrigiendo para su crecimiento espiritual. Estas ovejas comienzan a murmurar sobre el pastor y a difamar las intenciones del mismo y comienzan a regar calumnias entre la congregación, volviéndose de esta manera peligro y división para el rebaño, muchas veces este tipo de creyentes sino cambian su comportamiento terminan “heridos” por el liderazgo y se van de las congregaciones hablando mal del liderazgo.¿Que provoca el chisme?
Desconfiabilidad: la persona chismosa se vuelve desconfiable ya que nunca puede callar las cosas, todo lo cuenta, entonces la gente ya no quiere confiarle sus secretos o sus intimidades, porque tardo o temprano todos sabrán las vergüenzas de la persona. “La gente chismosa revela los secretos; el de espíritu leal es prudente.” Proverbios 11:13 (BA)
Enemistad: las palabras del chismoso parecen suaves y buenas, pero entran y dañan hasta lo profundo del ser humano, causando enemistades. “Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas.” Proverbios 18:8, El chismoso va dejando una cadena de desastres y daños por doquiera que el va. Va dejando gente herida, con odio, resentimientos, ira, depresivas, etc. “La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, Y la boca lisonjera hace resbalar.”Proverbios 26:28
Soledad: finalmente el chismoso se queda solo, ya nadie le confía las cosas, nadie lo quiere tener cerca, ha provocado demasiado daño y se convierte en una persona toxica, por cual contamina a cada persona que se le junta, por lo cual todos lo evitan. “El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos.” Proverbios 16:28
El alma del chismoso no encuentra descanso cuando está en la soledad y es ahí donde Dios trata duramente con él
“Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, Sin hallar ciudad en donde vivir. Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos.” Salmos 107:4-5
Características del chisme
Murmurar: sig. Hablar mal de alguien a sus espaldas, hablar entre dientes manifestando disgusto o queja; Heb. dibbá=calumniar, desacreditar, hablar mal, mala fama, infamia, oprobio (deshonra)
El murmurador desobedece a Dios y ese pecado no queda impune delante de un Dios santo, todos los murmuradores son dignos de muerte y no solo quienes murmuran sino quienes se complacen con ellos (véase Romanos 1:30, 32)
El murmurador contra piensa que murmura contra el siervo de Dios pero en realidad es contra Dios mismo que murmura.
“porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.”Éxodo 16:8b
Dios se airó con Israel porque murmuraban en contra de Dios diciendo que estaban mejor en Egipto y Dios hizo que hubiera una gran mortandad a causa de tanta murmuración, y toda una generación pereció en el desierto a causa de la mortandad y no entraron en la tierra prometida sino solo sus hijos (véase
Números 14:2-4, 21-27, 35)
María y Aarón murmuraron de Moisés y Dios se enojo con ellos y les puso lepra en todo su cuerpo a causa de que hablaban en contra de moisés por haberse casado con una mujer negrita, y moisés hablaba cara a cara con Dios y Dios salió en defensa de la honra de moisés por ser su siervo escogido (véase
Numero Cap. 12)

El murmurador siempre queda hablando mal, nunca está satisfecho con nada, todo lo critica, nada le parece, siempre está en contra de todo, siempre mira lo malo antes que lo bueno, en todo anda buscando los defectos, es perfeccionista y cuando las cosas no salen como la espera, entonces murmura y critica. El murmurador suele mover más fácil la lengua que los brazos (trabajar).
Calumnia: sig. Atribuir a alguien falsamente actos o intenciones deshonrosas con malicia de palabras. Tiene 3 raíces: gr.diábolos=Satanás, el calumniador, el difamador / gr. blasfeméo=hablar mal, injuriar, decir mal, difamar / heb. dibbá= calumniar, desacreditar, hablar mal, mala fama, infamia

Con la calumnia viene la necedad,
“El que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que propaga calumnia es necio.” Proverbios 10:18, Necio (sinónimos)=inepto, ignorante, tonto, idiota, zoquete, mentecato, bobo, estúpido, burro.

A nuestro señor y salvador Jesucristo también lo calumniaron, diciendo que el echaba demonios por el mismo Satanás,
“Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios”Mateo 12:24, lo calumniaron y golpearon públicamente frente al concejo judío, “Jesús dijo: ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que han oído, qué les haya yo hablado; he aquí, ellos saben lo que yo he dicho. Cuando Jesús hubo dicho esto, uno de los alguaciles, que estaba allí, le dio una bofetada, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote? Jesús le respondió: Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?”Juan 18:21-23

El calumniador siempre dice mentiras acerca de alguien, siempre exagera los acontecimientos, el calumniador siempre está impulsado por odio o falta de perdón hacia alguien. Esta persona siempre está hablando cuentos o inventos acerca de una persona con el objetivo de desacreditarla y humillarla.
El calumniador no entrara al cielo,
“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino.”Salmos 15:1,3

Difamar: sig. Desacreditar a una persona publicando cosas en contra de su buena fama. Heb.Kjaráf=desnudar, el que expone tus vergüenzas, blasfemar, desafiar, vituperar
El difamador es aquel que expone tus secretos públicamente, es aquel que revela tu desnudez, es aquella persona en la que has confiado y te ha expuesto delante de todos.
El difamador es aquel que bota tu testimonio como cristiano, es aquel que te pone en vergüenza con los demás a fin de opacar tu fruto y virtudes en Cristo; es aquel que grita y señala tus errores, los exagera de gran manera a fin de opacar todo lo bueno que Cristo ha hecho a través de ti.

La biblia nos manda como hijos de Dios que nos sometamos y que no difamemos a nadie, sino que seamos amables, benignos, no contenciosos, sino amoroso y bondadosos,
“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.”Tito 3:1-2
La escritura nos es exhorta a que nos gocemos cuando nos difamen,
“Dichosos ustedes si los insultan por causa del nombre de Cristo, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre ustedes.” 1era Pedro 4:14 (NVI),“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”Mateo 5:11, cuando te difamen por causa de Cristo y su evangelio no se alarmen, Jesús nos dijo con anticipación para que no nos tomara por sorpresa, porque el mundo ama mas las tinieblas que la luz, así que ellos odiaran y difamaran el nombre de Jesús cada vez que tengan oportunidad

Como hijos de Dios no debemos difamar a nadie, aparte de tu boca toda mentira del enemigo y no ataques al propio cuerpo de Cristo, la iglesia es su novia, no la violes con tus palabras, porque Dios mismo saldrá en defensa de los suyos,
“mía es la venganza, yo pagare dice el señor”
Consecuencias del Chisme
a) Rompes las leyes de Dios y su santidad:
“No andes difundiendo calumnias entre tu pueblo, ni expongas la vida de tu prójimo con falsos testimonios. Yo soy el Señor.” Levítico 19:16
b) Eres abominable delante de Dios: Todo aquel que siembre discordia entre hermanos y que provoca odio o rencilla con murmura, calumnia o difamación es abominable delante de Dios, le das asco a Dios a causa de tu pecado (véase proverbios 6:16,19), ni digas que eres cristiano, “por sus frutos los conoceréis”, en el día del juicio es posible que escuches: “apartaos de mi malditos”
He sido chismoso, ¿qué debo hacer?
Órale a Dios, arrepiéntete (cambia tu manera de pensar y vuélvete de tu decisión). Pídele al señor que guarde tu boca y tus labios de hablar cosas vanas,
“Pon, oh SEÑOR, guarda a mi boca; guarda la puerta de mis labios.” Salmos 141:3, reconoce ante el que tú no eres capaz de dominarte y pídele dominio propio.Si quieres ver lo bueno de la vida, desecha el chisme de tu vida, “Porque: El que quiere amar la vida, y ver los días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño;” 1era Pedro 3:10
Ya no seamos piedras de tropiezo para otros hermanos, dejemos el legalismo y dejemos de juzgar a la otra gente,“Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.”Romanos 14:13
“Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.” Lucas 17:1-4

Si han chismeado de ti, aprende a perdonar, el número de veces que te ofendan, pero en cuanto dependa de ti, estad en paz con todos los hombres. Si tú has chismeado, ve y pídele perdón a tu hermano y apártate del chisme; pídele fuerzas a Jesús para que ya no caigas en ese pecado tan horrendo delante de Dios. Hermano santifícate y límpiate de toda impureza e iniquidad, déjate guiar por el espíritu santo.
Persevera y si caes arrepiéntete y continúa.

Animo, Dios te bendiga


Escrito por: Jorge Valle